Cuando comencé a correr minimalista en 2011, aún no conocía la existencia del famoso libro “Nacidos para Correr” de Chris McDougall. Mi motivación para hacer el cambio a calzado sin amortiguación eran las lesiones que comenzaban a aparecer a medida que incrementaba la carga de kilómetros como corredor amortiguado. Según comenzaba a surgir información acerca del minimalismo me fui interesando por el tema y empecé a ponerlo en práctica.
En estos últimos años el minimalismo se ha extendido mucho, apareciendo mucha información y marcas de calzado que han sacado modelos minimalistas. Sin embargo, también han surgido polémicas y detractores de esta forma de correr, que defienden lo contrario, a menudo motivados por una precipitada transición que no ha facilitado un buen primer contacto con el minimalismo.
Es cierto que si consideramos como más segura una técnica de correr que evite las posiciones forzadas, reduzca los impactos verticales, no someta el cuerpo a sobreesfuerzos lesivos,… encontramos que el estilo de correr más acorde con estos criterios es el running minimalista. El estilo minimalista es fluido, seguro, armónico y confortable, y debido a estas características tiene un índice muy bajo de lesiones.
No obstante, con todo lo que se ha hablado del tema, me ha surgido interés por conocer si existen estudios o evidencias científicas que respalden estas afirmaciones. En el artículo de hoy vamos a analizar algunos resultados muy interesantes de estudios científicos que evalúan la incidencia de lesiones en corredores descalzos/minimalistas y amortiguados. (más…)